Ya tenía ganas de enseñaros a nuestra señorita “Fautiel  cabriolet”, con su renovado estilo.

Si recordáis en el primer post la silla de mis sueños I, hablábamos sobre el mueble de asiento en el siglo XVIII, época de Luis XV.

Hoy retomamos esta época de cambios importantes en cuanto a mobiliario se refiere. Un aspecto importante fue que la mujer adquiere importancia en los salones. Es fácil, por tanto comprender como muchos de estos asientos sufrieron cambios íntimamente relacionados con la moda femenina.

En nuestra butaca, el respaldo retrocede y es envolvente para acoger mas cómodamente los amplios vestidos de las damas. Las patas se acortan para darle mayor ligereza y facilidad de desplazamiento.

Madame Pompadour, la preferida del Rey, conocida como “la pequeña reina”.

Es el fiel reflejo del glamour de la época, fue musa y también inspiradora del arte y la cultura de aquellos años.

Hoy hablaremos un poco sobre los artesanos y creadores de este mobiliario de asiento.

En Francia se perpetúa una gran organización profesional. La corporación de carpinteros de París con el fin de luchar contra la competencia de los obreros independientes, supuestamente menos diestros en el oficio, y extranjeros en su mayoría, (alemanes fundamentalmente), empezaron a utilizar las llamadas ” marcas de maestría ” mediante las que defender sus privilegios.

Así una disposición fechada en 1741 obligaba al maestro a imprimir su marca sobre todo mueble salido de sus manos, y en caso de no hacerlo se le condenaba con pagar una multa.

Sin embargo, tal costumbre sufrió numerosas excepciones, y en la actualidad no es fácil encontrarse con tal firma en un mueble de la época.

Los fabricantes de muebles formaban grandes dinastías gremiales, abuelo, nieto, hermano, primo etc. Algunas de estas dinastías fueron los Tilliard, los Gourdi , los Lelarge, los Cresson, los Sené y los Geroges Jacob.

El trabajo en sí de esta sillería debía ser concienzudo y sólido ya que al ser eliminado los barrotes transversales de las patas, ( chambranas) y al multiplicarse las curvas del mueble, se incrementa su fragilidad.

En cuanto a la tapicería cobra especial importancia, es en el siglo XVIII cuando comienza a utilizarse el tapizado de muelles. Y las telas preferidas son caras, no podía ser menos, como el Damasco, la seda y el tafetán.

Así era la tapicería de la nuestra.

Personalmente, la tela elegida para nuestra butaca me gustó desde la primera vez que la ví……………….y al final a pesar de ver alguna otra, me decidí por ella. Ha sido una apuesta arriesgada…………….Pero finalmente creo que ha merecido la pena.

Se trata de un lino desgastado, de aspecto industrial de  YUTES.

Proceso:

La butaca la tratamos  contra la carcoma, tenía bastantes agujeritos, los cuales, después  tapamos con masilla.

Dí imprimacion, que aunque para este tipo de pintura que voy a usar  no se necesita, estos tintes rojos suelen dar lata, por lo que decidí darle una mano.

Momento pintura!!!

Llegados a este punto, muchas veces la primera opción que barajo para el mueble no llega a ser la definitiva.

La indecisión vino a visitarme al elegir el color. De hecho, muy convencida la pinté de blanco, pero después de mirarla y mirarla entendí que necesitaba otro color.

El elegido fue el azul escandinavo de auténtico chalk paint.

Si hay un color francés por excelencia este es el gris Trianón . Debe su nombre al Gran Trianón, construido en el recinto palaciego de Versalles.

El azul escandinavo es un color neutro, mezcla de azul con toques de gris.

En cuanto a la pintura quise conseguir un acabado de aspecto fino, que al contrario de lo que se piensa, también se puede conseguir con este tipo de pintura.

Después de la mano de blanco antiguo dí otras dos de azul escandinavo y finalmente matizé con neutro.

Os enseño la paleta de color que me ha guiado por el buen camino en algunos momentos de duda. Elegante. Grises, azulados, neutros con diferentes intensidades y tonalidades.

 

Una renovada faeuteil cabriolet para una moderna Madame Pompadour!!!  Por cierto, ¿ qué pensaría esta bella dama de ella ???

¡¡ Lo que sí espero es que sus nuevos dueños, la disfruten !!!

Os dejo unas fotos de su nueva ubicación ya en su nueva casa………………

AGRADECIMIENTO

Antes de despedirme quiero agradecer a Paloma Funes de Tintura muebles con otra mano por estar siempre ahí, por ser ese apoyo que aunque en la distancia está presente. Paloma es una gran entendida en pintura decorativa, texturas y colores. Con una amplia y dilatada experiencia en decoración de interiores.

Gracias por tu apoyo y tus consejos los cuales han sido de inestimable ayuda en momentos de bloqueo e indecisión, necesarios, tremendamente útiles, imprescindibles y  sin los cuales esta butaca no sería la pequeña obra que ha llegado a ser.

 

Bibliografía: Historia del Mueble Europeo

GRACIAS