El tiempo pasa demasiado rápido.

Afortunadamente nos queda el recuerdo de ese tiempo vivido, al que es bonito volver siempre que lo deseemos.

 Los muebles de antes duran una eternidad. Esto unido a que mi madre siempre fue una gran conservadora, ahora, muchos años después puedo disfrutar de dulces recuerdos.

Serían finales de los sesenta o inicios de los setenta, se instalaría en Cáceres una de las primeras tiendas de muebles que encandilaría a la sociedad cacereña, causando furor, sobre todo en sus mujeres, imagino jijij. Galerías Pedrazo, se llamaba. Los muebles venían fabricados a mano de Valencia.

El sector del mueble valenciano fue durante décadas la meca mundial del mueble clásico artesano. Sus muebles vistieron aquellas series famosas de los ochenta como Dallas, Falcon Crest, Dinastía y Hotel. Basta con buscar en google al empresario Mariano García fundador de una empresa con el mismo nombre en 1890 -que fabricaría muebles artesanos tallados a mano en madera maciza, sobre todo de estilo Reina Ana, Regencia, aunque las estrellas eras los Luis XV y Luis XVI- para darse cuenta de la importancia del sector en aquellos años.

De aquella tienda de muebles instalada en Cáceres saldrían muchos de los que habitaron nuestra casa.

Prueba de ellos son esta banqueta y la mesilla de mi habitación de aquella maravillosa época que fue la infancia.

Restaurada la banqueta – hubo que encolar – y lijada la mesilla -quise quitar la pintura industrial con un craquelado inicial que tenía- estuvieron un tiempo esperando su sitio y su momento ya que no daba con su estilo………. así que las dejé por imposible un tiempo.

En realidad la foto pertenece a una cómoda, del mismo estilo, porque de la mesilla creo que en su día no hice ninguna foto. Aunque, me acabo de dar cuenta que detrás de la banqueta se puede ver un poquito, la mesilla. Todo el conjunto, como venía siendo habitual en la época era homogéneo.

La mesilla ya terminada, finalmente es azul, azul y sus matices. Un azul intenso y profundo que acompañará al cabecero Tarde de verano. 

Del color azul se pueden decir muchas cosas. El primer azul conocido fue el egipcio. Este color fue muy importante para ellos, siendo utilizado para pintar piezas de cerámica, estatuas e incluso para decorar las tumbas de los faraones. Después vendría el azul de ultramar (más allá del mar), la piedra semipreciosa del que se obtiene, el lapislázuli, sería importada desde las montañas de Afganistán inicialmente por los egipcios. En los siglos XIV y XV los comerciantes italianos traerían este pigmento a Europa. Su profundidad y elegancia lo convirtieron en uno de los más solicitados en la Edad Media. Tan sólo los más ricos podrían acceder a él, siendo considerado tan preciado como el oro. Se comienza a pintar en azul lo más valioso y lo divino. El manto de la virgen por ejemplo, tenía reservado este color. Después vendría el azul de cobalto, el cerúleo, azul índigo, el de Prusia y el azul Klein. Y no me quiero enrollar más, que a mí estas historias de pigmentos me chiflan.  Dejo por aquí un enlace curioso sobre el color azul, por si a alguien le gustan estas cosas tanto como a mí.

https://www.revistaad.es/decoracion/articulos/historia-del-color-ano-azul-clasico/25650

Se ha realizado un acabado lo más liso posible, aunque percibiéndose la pincelada de la brocha. Con ese acabado satinado que le proporciona la cera, aportándole un efecto sedoso y aterciopelado.

Las habitaciones antes eran muy distintas a las de ahora, claro que las casas también, mucho más grandes y espaciosas, con techos altos. Ahora los espacios se han reducido bastante. Antes el dormitorio venía completito y todo en el mismo estilo. Camas con cabecero y piecero, armario, que solía ser grande de varios cuerpos, siempre había una cómoda tocador, descalzadora, mesillas, eran fully equipped.

Ahora tendemos a mezclar estilos, los pisos tienen armarios empotrados, el tocador ya no existe, nos maquillamos en el baño. En fin, nada que ver ni el mobiliario ni el uso que hacemos de él.

Pero siempre existe la posibilidad de adaptar las piezas de forma independiente a otros espacios.

La banqueta del mismo estilo, en la que yo me sentaba todas las mañanas para ponerme mis zapatos e ir al cole. Ahora pongo mis a veces cansadas piernas para ver la tele cómodamente en el salón de mi casa. Y por unos segundos me siento niña otra vez…………jijiji

La tela repite. Podéis verla también en la Butaca Donatello. Hay que aprovechar los retales……….

 

Desde la cumbre del medio siglo cuya subida suele ser abrupta e insegura  (lo corroboro, no ha sido fácil llegar hasta aquí pero estamos, con algunas cicatrices y heridas de guerra pero… hemos llegado:)) ya se divisa el valle con una senda de bajada, que se pierde en el horizonte…………En estos días de febrero están los almendros en flor. Su floración sólo dura unos días, lo suficiente para recordar que a lo largo de la vida ha habido instantes de felicidad por los que ha merecido vivirla.

Manuel Vicent, extracto de su artículo Pasa la vida.