Después de tanto tiempo, encuentro un ” momento ” para sentarme delante del ordenador y dedicarle unos ” minutos ” a  algo que  ” casi siempre ” anda rondando por un minúsculo espacio de mi cabeza.

Después de todo este tiempo, no sé cuánto exactamente, pero sé que ha sido mucho, he podido por fín, hacerle unas fotos a este trabajo que deseaba verse acabado.

Me he sentido por ello, alegre, ligera muy ligera y feliz.

Un cabecero de rejilla. En madera de haya, escondida bajo una capa de pintura marfil.

Estilo Luis XV,  afrancesado.  Un gran trabajo de imitación, por allá los años 50.

 

¿Qué hacer con él?

Si tuviera una niña, hubiera sido para su habitación, eso seguro, peeeeeero tengo un niño, y  ya tiene la suya.

Mis dudas, si es que tuve alguna, se disiparon rápidamente nada más ver estas mágicas imágenes en la red, dignas de cualquier princesa, moderna e independiente que se tercie.

Para una niña……………

 

diferentes colores, estilos, combinaciones…………

 

 

O no tan niña……….

Habitaciones bohemias, clásicas, divertidas, formales o no tanto, un amplio abanico en el que inspirarse…..

 

 

 

Tonalidades suaves y delicadas, y algún toque de color con más peso y personalidad, crean esa atmosfera ideal para compartir sueños y juegos y por qué no, para que nosotros los mayores regresemos a esa dulce y tierna etapa que es la infancia.

Eccolo qua !!!

 

Felices días amig@s !!!